La falta de agua potable, contaminación del aire que respiramos, el plástico en mares y océanos, el cambio en ecosistemas con la desaparición de especies de plantas y animales, el derretimiento de los polos, el aumento de la pesca que deja los mares sin peces… Todos estos factores, junto con el hecho de que la población en la Tierra sigue aumentando (somos 7.500 millones y en el año 2050 seremos 10.000 millones de personas.
Los efectos del cambio climático ya se están comprobando cada día, en cada país. Sequías, inundaciones, grandes tormentas, aumento de desastres naturales, aumento del nivel del mar…
Además, actualmente se calcula que la contaminación es responsable de entre 6 y 7 millones de muertes al año, muertes que podrían ser evitables. Otro millón y medio de personas fallecen cada año por no disponer de agua potable, o debido a que esta esté contaminada por bacterias y otros microorganismos.
Debido a que la producción de alimento debe ser cada vez mayor para poder dar de comer a la creciente población mundial, nos encontramos con otro problema: el de las superbacterias. Ganaderos y agricultores emplean distintas sustancias en sus animales y cosechas para que estos sean más grandes, vivan más o den más alimento. El uso indiscriminado de antibióticos hace que cada vez haya más bacterias resistentes, y ya se han producido casos de ‘superbacterias’ a las que ningún fármaco es capaz de vencer. Estas infecciones serán uno de las primeras causas de muerte en el futuro.
Otro problema para el ser humano será el de la infertilidad masculina y femenina, debido a la gran cantidad de ‘disruptores endocrinos’ a la que estamos expuestos. Estos son sustancias que entran en nuestro organismo y actúan como si fueran nuestras hormonas, provocando el fallo de algunas funciones. El desarrollo neurológico infantil también puede verse afectado por estas sustancias en las embarazadas.
Tras muchos años de advertencias, los científicos que trabajan para la ONU advierten de que el ‘punto de no retorno’ está cada vez más cerca y que, aunque todavía es posible revertir esta situación, son necesarias políticas muy agresivas que los altos mandos de hoy en día no parecen estar dispuestas a realizar.
Los movimientos ecologistas, animalistas y vegetarianos/veganos son aplaudidos por los miembros de la ONU, que saben que ante la pasividad de los dirigentes, la solución más viable es que la protesta de las personas y sus acciones individuales presionen a aquellos que necesitan sus votos. Por eso es tan importante que todos pongamos nuestro granito de arena e intentemos que el resto del mundo también sea consciente del problema.
Informe completo de la ONU Geo-6, en PDF: https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/27652/GEO6SPM_SP.pdf
