VÍDEO + TEXTO
Este vídeo me lo habéis pedido muchísimo, pues casi todos los días me preguntáis cómo debe ser la ruleta de vuestro hámster, o si es seguro meterlo en la hámsterball o ponerle el arnés.
Espero que este vídeo resuelva vuestras dudas, pero me podéis preguntar si queréis y estaré encantada de responderos. Un beso, MOA.
Todos estos elementos de ejercicio son muy polémicos entre
la gente con hámsters. ¿Realmente son perjudiciales para ellos?
La hámsterball
es ampliamente criticada porque dicen que perjudica a la espalda del hámster.
Sin embargo, por esa regla de tres la ruleta también debería ser mala para
ellos, y a nadie se le ocurre dejar a su hámster sin ruleta.
Yo siempre he acercado la hámsterball a la jaula de mi
hámster, y él solo ha entrado. Si le hiciera daño no entraría, ¿no? Además,
tenemos que tener cabeza. Si es pequeña, se agobian. Es mejor que sea grande para que no encorve demasiado la
espalda, dependiendo también de lo grande que es el hámster. Aunque si es
demasiado grande puede ser más pesada y le puede costar caminar dentro. También
tenemos que tener en cuenta las aberturas,
que no deben ser demasiado grandes para que se le cuelen las patas pero
suficiente para que haya ventilación dentro y pueda respirar bien. Si os pasa
esto, podéis tapar parcialmente esas aberturas con cinta americana, evitando
que no pueda respirar. Debemos tener
controlado al hámster, sacarlo cuando ya esté cansado y controlar que no
esté en una zona con sol porque la bola puede hacer efecto invernadero. Tampoco
podemos hacerlo pasear por lugares donde pueda haber suciedad en el suelo o
insectos.
Otra gente dice que con la hámsterball se chocan contra las
paredes y los muebles y eso les hace daño. La velocidad a la que corre un
hámster, sobre todo en una bola grande, es muy pequeña, y el choque es mínimo, solamente un toque. Dentro de la hámsterball,
el animal ve perfectamente los objetos grandes, y puede esquivarlos si quiere.
Además, la bola no se abrirá siempre que
esté en buenas condiciones. Tiene un cierre de seguridad, y no se escapará.
Y por supuesto, la
última palabra la tiene el hámster. Igual que hay comidas, lechos o
juguetes que no les gustan, hay hámsters a los que no les gusta la bola o algún
tipo de ruleta.
Sobre las ruletas,
tenemos de plato (tallas S, M o L) y
verticales (las tradicionales). En
las de plato, es importante controlar la
talla según lo grande que es nuestro hámster y su raza. A cada hámster le
gusta un tipo, y puede que le compremos un tipo y no la utilice. Eso sí, no recomiendo aquellas verticales que son
de hierro con barrotes, pues se le enganchan las patas y puede romperse
alguna ahí. Como con la hámsterball, deben ser suficientemente grandes para que
no encorve demasiado la espalda. Para los enanos (rusos, roborowski, etc), lo
ideal son unos 15 cm de diámetro. Para los más grandes como los sirios, es
mejor de entre 20 y 25 centímetros.
El arnés
es realmente polémico, también en mi canal. Como siempre, es cuestión de sentido común. Hay que dejarlo
suficiente holgado para que no se ahogue, pero no demasiado para que no escape
(yo lo dejo de forma que puedo meter un
dedo entre su piel y el arnés). Yo lo usaba hace unos meses, pero a Gouda
no le gusta, por lo que lo respeto y no lo uso. Debe ser de una cuerda gruesa, no de hilos que le
puedan apretar más e incluso cortar. Creo que es la última opción, pero antes
usaría la ruleta o la hámsterball. El arnés NO ES PARA QUE PASEE POR LA CALLE, sino para caminar por casa y
tenerlo controlado. No lo podemos dejar suelto ni dejar que se meta por
agujeros o debajo de los muebles.
La última opción es un parque
de juegos, un recinto cerrado fuera de la jaula donde tenga diferentes
juguetes y atracciones, del que no pueda escapar y no corra peligro.
