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Muchos me preguntáis sobre criar hámsters, y yo os hablo de mi experiencia. No lo recomiendo, pero en caso de estar convencidos debéis saber la responsabilidad que conlleva.
Los hámsters bebé son preciosos, la verdad. Pero criar hámsters es toda una responsabilidad,
y debemos estar dispuestos a aceptar las consecuencias y a ser responsables con
estos nuevos animalitos.
Además, destacar que la
cría de animales no debe ser un negocio para nadie. Traficar con vidas a
cambio de dinero es algo totalmente contrario a mi ética, y más sabiendo que
hay muchísimos animales sin hogar o que son abandonados.
Debes tener en cuenta que los hámster tienen muchísimas crías. Se han visto camadas de hasta
20 crías, aunque los rusos, roborowski y demás enanos tienen menos, alrededor
de 8 crías. Sabiendo esto y que cada hámster sería capaz de tener hasta tres o
cuatro embarazos al año y que crían entre ellos, si te descuidas puedes estar ante cientos de hámsters. Por eso,
como ahora veremos, es importantísimo separar al macho para evitar que se
reproduzcan.
La gestación de
los hámster suele durar alrededor de tres
semanas, y tras este tiempo la hembra da a luz varias crías. Las crías no
tienen pelo y tienen los ojos cerradas. La madre las cuida, dándoles el
alimento que necesitan para crecer. Este cuidado puede llegar a ser extremo. Si tocas una cría o la madre cree que están
en peligro, pueden llegar a abandonarlas o matarlas comiéndoselas. Por eso,
se recomienda dejar la jaula con suficiente comida, bebida y material para
hacerse el nido (heno o papel higiénico, no algodón ni telas) desde el final
del embarazo hasta varias semanas después de que hayan nacido las crías. Por
supuesto, no se debe limpiar la jaula en este tiempo.
Para cuidar a las crías, mucha comida y mucha agua. Si no la
tienen, de nuevo la madre acabará con sus propias crías para que no mueran de
hambre.
Por tanto, además de los consejos anteriores, recomiendo separar al macho en una jaula
diferente, así como a las crías en
jaulas diferentes cuando dejan de mamar (a los 21-28 días de nacer) y se
van haciendo mayores. Esto es porque estos animales pueden llegar a ser muy
territoriales, y pueden pelearse y hacerse daño. Deben ser separados en varias
jaulas, o por lo menos por sexos, para evitar que vuelvan a criar de nuevo.
