Cómo evitar que tu hámster muerda | Mi hámster ruso


VÍDEO + TEXTO

¡Hola a todos! Hoy vengo a contaros mi experiencia con los hamsters mordedores. Como sabéis no soy veterinaria ni nada por el estilo, pero he tenido muchos animalitos de este tipo y quiero contaros mi experiencia.




Lo primero que debes saber es que tu animalito no te va a morder salvo que se sienta amenazado, así que no lo castigues por ello. Solamente siente miedo de ti, pues para él eres un animal cientos de veces más grande que él y que lo quiere atrapar. Otras veces, muerden pensando que eres comida. Quizá tu dedo huele a comida, y como su sentido más desarrollado es el olfato (ven bastante mal)…

Por eso, lo mejor es ir cogiendo confianza con él, que aprenda que, aunque eres mucho más grande que él, no quieres hacerle daño y lo vas a cuidar. Es normal que los primeros días al llegar a casa esté más arisco, sobre todo si ya no es un bebé. Pero poco a poco conseguirás que crea en ti. Gestos como acercar tu mano a él para pasar a acariciarlo después, y recompensar que se deje acariciar, hará que poco a poco te coja confianza. Finalmente, con mucha paciencia, podrás cogerlo y jugar con él sin que gruña siquiera.

E insisto, lo más importante es la PACIENCIA. Tenéis que aceptar que algún mordisco os podéis llevar, pero no debéis tenerlo en cuenta, pues quizá se asustó en ese momento. Además, tenéis que estar preparados para cuando llegue ese mordisco, no vayáis a soltar al hámster desde gran altura al asustaros. Por eso, lo mejor es intentar coger al hámster en un sofá o una cama, estará menos alto y caerá sobre algo blando.

Eso sí, está bien reñirle cuando lo haga mal, y darle un premio si se ha dejado tocar o coger sin rechistar. También podéis utilizar guantes especiales que os pueden proteger de los mordiscos los primeros días, aunque son objetos que a los hámsters les suele gustar poco.

Otro consejo es no intentar cogerlo cuando está durmiendo. Los hámster son animales nocturnos y duermen siestas intermitentes durante el día. Si lo intentamos coger durante el día y está durmiendo o se acaba de despertar, el hámster estará de peor humor (como pasaría con los humanos), y puede que reaccione de alguna forma algo violenta. Es mejor dejar unos minutos para que abra los ojos y se despeje antes de intentar coger a nuestro animalito. Por eso es recomendable hablarle o hacer soniditos con los barrotes o la pared de la jaula para que él sepa que estamos ahí y no se asuste.

También es importante la forma en que cojamos a nuestro hámster. Primero debemos lavarnos las manos (no vaya a ser que sepan a comida). Cuando  el hámster confíe en nosotros, dejará que lo cojamos desde arriba sin realizar ninguno de sus típicos ‘chilliditos’, pero de momento es mejor cogerlo de una forma menos agresiva para él. En algunas ocasiones intentará defenderse chillando, poniéndose a dos patas y enseñando sus dientecitos. Pero insisto, con paciencia y tiempo de práctica, a vuestro hámster le encantará que lo acariciéis.